martes, 20 de julio de 2010

UN 20 DEJULIO DE 1973 COMO HOY, LLEGAMOS A SANTA ISABEL DE CARABAYLLO.

Debí publicar esta comentario temprano. Nos tocó cumplir con unos análisis de mi tratamiento en el Hospital Sabogal y partimos tempranito a las 6, todavía a oscuras en este invierno crudo y considerando la distancia que existe entre Carabayllo y el Callao. De allí, luego de la cita cumplida, fuimos a Lince a visitar a Alejandra y Joaquín, mis adorados nietos, con los que pasé un día fabuloso. Comprobar que todo el cariño que le das a los mellizos, tiene su recompensa. Ambos lo demuestran y me lo retribuyen regalándose todo. Mientras las noticias de la televisión me dan fondo, me felicito de haber cumplido 37 años en la seguridad de este hogar.


Mi familia en pleno parque isabelino.

Han pasado sin sentirse y hay toda una historia que contar de manera somera. Los primeros años de dura prueba que, como es lógico, fueron templándonos de manera tal y finalmente nos pusieron en la mejor tonalidad de la vida. Fue la etapa de escolaridad de mis hijos. Sin necesidad de buscar escuelas lejanas, estudiaron en el "Trompeteros" y los apoyamos exténsamente en  sus estudios en casa. Se incrementaron las amistades y en el trajinar de los viajes hacia el trabajo, tuvimos ocasión de conocer a muchos nuevos amigos. El servicio de omnibus era precario. Dos lineas que no se daban a basto pero que nos dejaban en nuestro destino: "los rojos" y " la verde".

En "los rojos" coincidíamos con Bardales, uno de los inolvidables compañeros de viaje y con el que existía una relación publicitaria. El laboraba para una reconocida Agencia de Publicidad de Miraflores y siempre contaba con nuestros servicios de locución. Asi conocimos a Gonzalo Chávez, otro vecino también ligado a otra famosa Agencia Pulicitaria y profesor de una afamada Escuela de Comunicaciones. Gran cantor. Aquellos encuentros en viajes tan largos, hicieron nacer una amistad que hasta hoy subsiste. Sería largo enumerar la cantidad de hermanos vecinos con los que seguimos manteniéndonos unidos.

Hemos sentido la alegría de confraternizar y la tristeza de la despedida obligada. Caso de Don Julio Santillán Acho y su amada Olivia Díaz de Santillán. Ya les he comentado de Antonio Rubín y su familia, como asi también  de mi vecino y compañero de profesión Hamilton Zevallos Trujillo y su querida Laurita. También están los Hnos. Wilmer y Fredy Salgado, vinculados a nuestros inicios radiales y que trabajaron en Radio Mar. Cómo evitar nombrar a Claudio Zegarra Ames, el médico de Santa Isabel que nos regaló su aprecio y servicio profesional. Que me perdonen los que no nombro  y les aseguro que tendrán su reseña aquí.

Un caso especial fue el de haber mantenido con mis padres y hermanos una cercana relación y que continúa incólume. El amor de Antonieta, mi querida "Gaby Rossi", y que se tornó gigante cuando se extendió a Zoila Quiroz Perasso, su adorada madre. Se convirtió en la mía cuando quedé sin Barbarita Meza de Serván y sus últimos años, mejor dicho. los sublimes de su ancianidad, los pasó bajo este techo y lloré su último suspiro como propio hijo. Ella, mi suegro el viejo Moiso y Barbarita y Angel, mis padres, todos en el cielo con Angel, mi hermano, velan por nosotros. A ellos encomendé mi vida cuando el cancer alteró mi salud.

Finalmente, la satisfacción de ver realizadas las profesiones de mis hijos. Zoila Gabriela, profesora de inglés del ICPNA y Juán Carlos, en el campo publicitario y el Arte Fotográfico. Exalumno del Colegio Militar "Leoncio Prado", vive en Lince con Mechita y sus mellizos. Juanita, es la que nos protege y atiende con la nobleza de sus acciones. Zoilita, igualmente propietaria de un inmueble vecino, lleva su vida hogareña al lado de Raúl Castro. Son "37 años de Vida Inolvidable". Santa Isabel de Carabayllo, es la segunda parte de nuestra historia empezada en Surquillo, barrio que jamás olvido. Soplo las velitas y... ¡Muchas Gracias!-

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