viernes, 20 de julio de 2012

"EL HOMBRE, EL PEOR AMIGO DEL PERRO". ESO LO DEMUESTRAN VECINOS QUE SE HACEN DE ESTOS ANIMALITOS PARA ABANDONARLOS EN SUS TECHOS.

"Rintintín"
La frase con la que titulo esta reseña, tiene su razón. Pareciera que es lema de muchas personas que no guardan el más mínimo sentimiento de cariño a los fieles perritos. Frente a mi hogar en la calle Los Narcisos de Santa Isabel, se repite la historia que años atrás, los dueños, por no decir los abuelos, sometieron a uno de estos animales que sufría las inclemencias del tiempo a vista y paciencia de todos. Recuerdo que les llamé la atención y sin ánimos de que lo nuestro pareciera una orden. No me dieron la menor importancia. 

Aquel pobre ser infeliz, sufrió un accidente y quedó manco. Se curó a su suerte y poco tiempo después, pereció en gran abandono. Lamentablemente tengo que observar al nuevo ocupante de la ahora casa de dos pisos. En su azotea, han puesto como "guardián" a un hermoso animal. Allí permanece en un mínimo sitio, sin la posibilidad de correr y cumplir con sus necesidades. El Sol en esta zona de Lima, es realmente abrazador e imposible de soportar hasta en la sombra. Es verdad, no les miento. 

Soledad de cariño y amor.
Desde nuestra ventana y mientras escribimos estas notas, observamos al pobre animal que vive en una total  soledad y con evidente falta de cariño. No se cuál de las familias que viven allí, son sus victimarios. Es una repetición del ejemplo que heredaron de sus padres y que ahora se extenderá hasta a los nietos. ¡Qué pena y qué desgracia! En este invierno que se hace más cruel y el frío nos obliga a abrigarnos con más ropa, aquel "Rintintín", vamos a llamarlo así y en recuerdo a un héroe canino del cine de ayer, nada lleva puesto. 

Soporta sin protección alguna la frigidez del tiempo. ¡Pobre animal! Lo peor de todo es que en aquella casa hay niños. ¿Podrán aprender a ser humanos con estos animalitos? No. Repito. Es historia vieja y que se renueva con extraña maldad. Una insensibilidad increíble. También hay damas y, como mujeres y madres, deberían demostrar aquello tan hermoso con que las premió el Señor: "brindar ternura y cuidado". Amar a los animales. ¿Podremos afirmar que se trata de personas cultas y que aman a Dios? Creo que no. Pobre animalito que ladra cuando tiene hambre y molesta a todos.

¿ Por qué la cadena?
Hasta aquí siento sus quejidos. Pequeños aullidos que demuestran que "Rintintín" sufre de algún mal, añadido a su soledad y abandono. Hago este escrito con la esperanza de que estos vecinos nos lean. No los voy a denunciar y que se lo merecen. Simplemente llamarles la atención y que no dejen sufrir al animal de la manera como lo vienen haciendo. Siento mucha lástima por aquel indefenso guardián y tampoco quiero ganarme enemistades a estas alturas de la vida. Dios quiera acabe pronto ese infamante martirio. Creo que Hildebrand tiene la palabra. 

Como anécdota comentaré que en épocas de nuestros viejos en mi Surquillo querido, la relación con los vecinos fue extraordinaria. Había amistad y buena vecindad. Las familias se visitaban y éramos amigos todos los muchachos del barrio. No pasa en en el jirón "Los Narcisos" de Santa Isable. Nada es igual. Parecemos extraños y son muy pocos a los que consideramos amables vecinos. Gracias a Dios existen y les agradecemos tanta bondad. Pero, los que tienen al perro abandonado, no tienen idea de lo que decimos. En mala hora. Gracias.

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