viernes, 19 de julio de 2013

CUARENTA AÑOS DE VIDA EN SANTA ISABEL DE CARABAYLLO. LLEGAMOS UN 20 DE JULIO DE 1973. ¡FELIZ ANIVERSARIO!

ANTONIETA BERNALES
DE SERVÁN.
Querida Antonieta:
Alejandra y Joaquín
Cuando empezamos el año 2013 hacíamos planes para celebrar los 40 años de vida en Santa Isabel y ambos con el mismo deseo de seguir superando nuestros males. Fue un 20 de Julio de 1973 que llegamos a la casa propia y así, año tras año, agregábamos experiencias buenas y de las otras. Con nuestros hijos todavía niños y con ilusiones de forjarnos un futuro mejor. Dejábamos atrás el ingrato recuerdo de los alquileres, sin olvidar jamás los apoyos de nuestros viejos. Cuarenta años de felicidad a tu lado, con todos sus vaivenes y, te confieso, con la esperanza de seguir viendo crecer a nuestros nietos Alejandra y Joaquín.

Antonio Rubín y familia
¡Cómo olvidar a Antonio Rubín! Nos abrió las puertas de su amistad y con Doña Marga y sus muchachitos Renzo y Renato, se han quedado prendados en nuestros corazones. Escribo esto en la víspera y siempre contigo a mi lado, extrañando tu presencia y todo aquello que te adornó. Se han borrado de mi mente lo que no tuvo valor. Están conmigo nuestro romance, aquel que iniciáramos en 1956 y el matrimonio que nos unió para siempre, pero no hasta que la muerte nos separe. Creo que tu partida del 8 de Mayo nos ha dejado una señal de esperanza. La de volvernos a ver en esa Vida Eterna ofrecida por el Dios que nos unió.

Don Julio Santillàn y Doña Oli.
Aún tengo presentes al tío Francisco Zamudio que no vaciló en traernos a esta lejana ciudad. Incentivarnos que era la única forma de lograr ser propietarios. Y no dudamos. Han sido 40 años de regalarnos vivencias que resucitan al recorrer la cuadra. Don Julio Santillán Acho y la inolvidable señora Olivia. Siempre juntos en nuestros cumpleaños. Al viejo Aurelio doña Tuni con Gloria, "la chola" y Betsi. Gente sencilla y noble. A los Antón con la señora Teresita y Don Juán. Ver luchar con gran empeño a Doña Eufemia Béjar. Don Segundo Vargas y su familia de Cajabamba y a la siempre sencilla y cariñosa Doña Irene.

Antuca en el parque con Zoilita, "Pachín"
y mi suegra linda Zoila Quiroz Perasso.
Hace cuarenta años quedaron filmadas muchas cosas. Esos viajes largos en los "rojos y verdes" que nos transportaban apiñados e incómodos. En irnos a Collique en busca de los alimentos y luego la experiencia de los globos de EPSA. Supiste mostrarte como madre abnegada y con una disciplina especial para nuestros hijos que crecieron y estudiaron en esta Santa Isabel y bien formados para el futuro. Jamás olvidamos a tus viejitos y aquí residió hasta cuando pudo la mejor suegra del mundo: Zoila Quiroz Perasso. Estos cuarenta años fueron hermosos, porque están llenos de nostalgias y buenos recuerdos.

Las madres "leonciopradinas" en Santa Isabel.
Desde aquellos inicios cultivamos la amistad con todos. Ha sido una vida con amigos como Gonzalo Chávez, Carlos Senisse y las madres "leonciopradinas". Hay muchos que partieron a donde estás hoy y siguen espiritualmente con nosotros. ¡Cuántas Navidades! ¡Cuántos Años Nuevos! Muy difícil condensar tanta historia. Es volver a sentir la fidelidad de "Osito", "Chiqui", "Ringo Pocho", "Brandy" y "Fonzie", las mascotas que nos dieron oportunidad para conocer a Juán Arias el amigo veterinario que los controló a todos. No se podrá celebrar estos cuarenta sin tu presencia, pero los recuerdos son inevitables y en ellos estás siempre tú, mi querida esposa.

Nuestros hijos Juán Carlos y
Zoila Gabriela siempre a tu
lado.
Evoco a Juán y Manuel, mis caros cuñados,  y Manuelito, César y Juán Carlos Lengua Huertas, nuestros sobrinos. Al flaco Manuel Masías, que conquistaste con tanto cariño y para siempre. A Pepe Asiam y  su Carmela Suárez adorada. A Humberto Lengua y su Marina Gavonel. Obviaré nombrar a otros queridos familiares y amigos por falta de espacio y que, de manera segura, nos hubieran acompañado en estos 40 años en Santa Isabel. Toda una historia y que comparto contigo, porque así tiene que ser. Te extraño y te tengo a mi lado. Nuestros espíritus están siempre unidos y celebraremos juntos este aniversario. ¡Salud mi amor! Gracias Carabayllo.